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viernes, enero 25, 2008

Otro mundo es posible: Foro Social Mundial






Seminaris • Tallers • Cultura
Assemblees • Aulari • Planol
Universitat de Barcelona
25 i 26 de gener de 2008

CONTRA L’IMPERIALISME, LA
GUERRA, EL CAPITALISME I L'EXPLOTACIÓ

LLUITES, ESTRATÈGIES I CAMPANYES
EN FAVOR DELS DRETS SOCIALS,
LABORALS I ECONÒMICS

PER LA DEFENSA
DEL TERRITORI


PER UNA SOCIETAT
DEMOCRÀTICA


* DRET A LA CIUTAT, HÀBITAT I HABITATGE A VENEÇUELA Assemblea Bolivariana de Catalunya

martes, noviembre 06, 2007

Francisco Barrios, "el Mastuerzo":

... "se puede hablar de dos sensibilidades; la que permite ser artista y la otra, la que llamamos sensibilidad consciente, que es la que hace incorporar esa hermosa posibilidad de ser artista en defensa de la dignidad del hombre, de la dignidad de nuestros pueblos". (Alí Primera)


lunes, noviembre 05, 2007

Racisme al meu voltant: "-Estoy en silla de ruedas por ser negro"


Varón, 1,80 metros, de raza blanca, con 29 veranos tras sus anchas espaldas embutidas en un polo. Antecedentes por robo con fuerza y atentado contra la autoridad. Su pelo: muy corto, casi rapado y con vistosas patillas que pisan sus mandíbulas. Así se dibuja el perfil de Roberto Alonso de la Varga, acusado de agredir al congoleño Miwa Buene Monake la noche del 10 de febrero en Alcalá de Henares. Miwa está en silla de ruedas desde la paliza. Así, de repente. Según él, por un solo motivo: "Ser negro".

La instrucción del caso sigue abierta. Avanza a pasitos muy cortos desde hace siete meses. El presunto agresor, en libertad, declaró el pasado martes en el Juzgado de Instrucción número 6 de Alcalá. Entre los folios dispersos sobre la mesa del juez, un informe de la policía. Los agentes que recogieron el cuerpo ya insensible de Miwa describieron sus lesiones como "leves". Después, rectificaron. Miwa aún está esperando a declarar ante el juez.

La víctima tiene 42 años. Es de piel casi azulada y sus huesos, plegados sobre la silla de ruedas, son largos, escurridizos. Pesa menos de 50 kilos. Llegó a España en 2000 y tiene dos hijos aún en Kinshasa, de 10 y 12 años. Ningún músculo por debajo de la barbilla le responde. Vive en el Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo.

Roberto Alonso confiesa en su reciente declaración que es inocente. Mientras lo dice, dispara la mirada distraída por el techo del juzgado. Que él sólo estaba recogiendo su coche... "Y punto". Pero un testigo le ha reconocido.

Indignado ayer por el relato de Alonso, Miwa necesita que su mujer, Mirella, le oculte los ojos del sol moviéndole el cuello, como si fuera un muñeco. Están en el jardín exterior del hospital de Toledo. Sólo la boca le responde a los estímulos del cerebro. Suficiente para decir lo que piensa: "¡Somos monos y por eso no tenemos derecho a vivir!". Un diagnóstico basado en varias denuncias: nadie del juzgado sabe cuál es el estado real del congoleño y nadie del Ayuntamiento de Alcalá ha respondido a sus peticiones de SOS. Ninguna llamada. Eso dicen.

Mirella, bolso cargado de ansiolíticos, se desploma con su gorrita sobre el césped. Un ataque de ansiedad. No puede dormir y no puede comer. Además "las pastillas no funcionan". Da vueltas por el suelo llorando. Entre hipido e hipido se le entiende una misma idea repetida: "Nos ha pasado por ser negros, nos han quitado todo de un día para otro. ¡Y lo peor es que nadie hace nada, ese asesino está en la calle!". Ahora se pone de rodillas, levanta la visera de la gorra y pregunta: "¿Sería igual si el agredido hubiese sido blanco?".

Miwa no tiene muchas ganas de vivir. Casi ninguna. Economista, traductor accidental en España, dice que está solo y que todo es "difícil, muy difícil". Dejó de alimentarse durante buena parte de agosto. "¿Para qué?", argumenta con la poca expresividad a la que le tiene condenada la inmovilidad. No asiste a las clases de rehabilitación. "Es difícil, difícil", repite con el exclusivo acompañamiento de los tendones, finísimos, de la mano derecha. "Y el tiempo pasa", sentencia antes de advertir de que se está mareando. Su mujer manipula la silla de ruedas y reclina la parte en la que descansa el cuello de su marido, un peso muerto que cae hacia atrás sin resistencia.

Miwa a veces ve hombrecillos amenazantes que descienden desde el techo de su habitación en el centro de parapléjicos. Pero la mayor parte del tiempo conserva la lucidez. La suficiente como para sorprender a su auditorio con un análisis pesimista sobre la evolución del Euríbor, el índice de referencia de la mayoría de los créditos hipotecarios. "¡Para colmo otra subida más de los tipos!", interrumpe el torrente de cuestiones sobre su estado . "Se nos va a poner el préstamo en más de 600 euros", advierte con los ojos muy abiertos. "Piso, coche, electricidad... ¿qué vamos a hacer?", enumera con alma de contable.

Pero eso no es lo peor. La calculadora de Miwa cruza ese dato con otro aún peor: "A Mirella se le acaba el contrato en octubre y no la van a renovar". Mirella trabaja desde la tarde hasta muy entrada la madrugada en un almacén apilando cajas. Estudió enfermería. Una experiencia que le es muy útil a la hora de atender a Miwa. Pero que compite con algunos inconvenientes. Por ejemplo, que tarda tres horas en trasladarse desde Alcalá hasta Toledo en el tren. O, por ejemplo, que los días de diario duerme durante el día y no puede visitarlo. Llega al centro los viernes por la tarde y se queda hasta el domingo por la noche. Después, desvelada, regresa a su piso en una cuarta planta sin ascensor. "Ideal para el estado de Miwa", ironiza.

La pareja quería regresar este año a la República del Congo. "Ya no puede ser", sentencian, mientras suplican que al menos se tramite la llegada a España de la hermana de él. El deseo de reunirse con sus hijos, lo descartan como "un imposible".

El Movimiento contra la Intolerancia, a través de su cara más visible, Esteban Ibarra, denuncia otras "particularidades del caso". Según ellos, la fiscalía de Madrid aún "no se ha dignado a darse por enterada de la situación". Un hecho que ha motivado una dura carta de esta organización, que actúa como acusación particular, para protestar.

Mientras, Roberto Alonso, hijo de un jardinero, hace su vida. El martes acudió al juzgado a declarar de nuevo: "Yo no vi nada", afirma. Miwa, antes de desmayarse y caer al suelo, sí se acuerda de la cara de Roberto. Es su último flash. El resto se ha perdido junto a la movilidad sus articulaciones. De la barbilla hasta los dedos de los pies.

Imagen y Texto: EL PAÍS.COM, "Estoy en silla de ruedas por ser negro". D. BORASTEROS / A. IZQUIERDO - Toledo / Alcalá - 06/09/2007

domingo, octubre 28, 2007

jueves, octubre 25, 2007

Racisme al meu voltant

"…la diversidad cultural es, para el género humano, tan necesaria
como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido,
constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y
consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras
."

UNESCO. (2001). Declaración Universal de la Diversidad Cultural

La Diversidad Cultural es un principio que comprende a la humanidad como un abanico de variadas identidades culturales. Es decir, que para entender lo que es la sociedad humana es necesario partir de la comprensión de la diversidad cultural (Humanidad = Diversidad Cultural).
Pero la Diversidad Cultural sería sólo el primer paso, porque de lo que estaríamos hablando en realidad, es del Pluralismo Cultural, lo que supone que las diferentes culturas sean reconocidas y valoradas de igual manera, dentro del espacio público y sistema político, del que forman parte.
Estos principios de Diversidad y Pluralismo Cultural, tan básicos para comprender la sociedad de hoy siglo XXI, pronunciados y respaldados además, por nada menos que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), resulta incomprensible como algunos políticos catalanes los ignoran y los contradicen abierta y públicamente, como lo demuestran declaraciones hechas por el portavoz de Convergència i Unió (CiU) en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida y el president nacional de la plataforma per Catalunya y Regidor per la PxC en el Ajuntament de Vic, Josep Anglada i Rius.
El primero, Duran i Lleida, en un programa que se emite en toda España y en varias partes del mundo por el canal internacional de TVE, le dijo a la ciudadana marroquí Rachida El-Rhoumari, que "... en la medida que (el velo) sea un símbolo cultural, para mí todas las culturas no tienen el mismo valor, (...) yo creo sinceramente con todo mi respeto, que ustedes llevan más retraso..." (1), ante lo planteado por El-Rhoumari, sobre la discriminación que sufren sus hijas, nacidas en España, por el hecho de lucir el hiyab (velo musulmán).
Le comunico al señor Duran i Lleida, que no existe una cultura superior o inferior a otra. Las culturas se manifiestan de diferentes maneras, pero poseen el mismo valor y dignidad:

"Todo ser humano como individuo que crece y se desarrolla socialmente, tiene la necesidad de vincularse e identificarse con los demás sujetos que conforman su escenario social. Esta necesidad se expresa a través de códigos morales, valores estéticos y cognoscitivos, variadas formas de lenguajes y de comunicaciones. Dicho de otro modo, la cultura constituye un elemento fundamental, dentro de la personalidad de cada individuo y, dentro de la identidad de cada comunidad o grupo social. Por esta razón, es un derecho humano universal, inviolable e incuestionable (Art. No.22. Declaración de los derechos humanos, 1948)."
"... la relación: Cultura - Sociedad, es un aporte muy importante porque involucra directamente al hecho cultural, con la problemática social. Así, la acción cultural, pasó a ser una prioridad fundamental en las políticas públicas de los Estados. La cultura no sólo como una manifestación de todo hombre, sino también de las colectividades y comunidades. La cultura como la manifestación de los valores, creencias, formas de ser y de pensar de grupos sociales. La cultura como un derecho de todo ser humano y de todos los pueblos (Declaración de los Derechos Universales de los Pueblos, 1976)." (2)
El segundo, Anglada, presidente nacional del partido Plataforma per Catalunya (Racisme per Catalunya), lo hace en su propuesta y proyecto político como regidor en representación de su partido, en el Ajuntament de Vic. Leyendo el programa de gobierno de Anglada, que presentó en las elecciones para la alcaldía de Vic, me hacía pensar en la persecución nazi contra los judíos, y en una hipotética persecución catalana contra los inmigrantes. Y como los catalanes además de ser personas muy LIMPIAS, ORDENADAS, SERIAS (y que no escupen en la calle), también son personas muy como dicen aquí "listillas", todo lo tienen fríamente calculado, así que como todos los inmigrantes ilegales que vivimos en Vic, estamos empadronados, la tarea de expulsarnos de la ciudad, sería formalmente fácil como lo explicó el propio Anglada: "Nosaltres fomentarem l'expulsió de tots els immigrants il-legals. Com que actualment un immigrant il-legal es pot empadronar, investigarem a partir del padró amb la intenció de detectar qui té permís de residència i qui no. I actuarem, amb la llei a la mà, de manera immediata (3)". Anglada también se refiere a los inmigrantes de la siguiente manera: "Bona part de la immigració massiva que viu entre nosaltres són gent que provenen de països dictatorials "amb molt poca cultura" i sovint incompleixen les nostres legislacions amb total deixadesa. En aquest sentit, per evitar la degradació de Vic controlarem les botiges dels immigrants per assegurar-nos que compleixen, com tothom, les legislacions vigents. I farem tancar totes les que calgui tancar (4)"
Señor Anglada, le comunico que todos los seres humanos somos portadores de saber y de cultura.

Notas:
(1) Palabras dichas por Josep Antoni Duran i Lleida, en su intervención en el programa de TVE "Tengo una pregunta para usted".

(2) Elba Poleo: La Cultura y la construcción de la "Ciudadanía Democrática Multicultural". Cuadernos Edumedia, 5, abril - junio de 2004. Caracas.
(3) PxC Informatiu, Núm. 1, maig de 2007. Pág.2.
(4) Ídem.




miércoles, septiembre 05, 2007

"El arte de la felicidad"


"Cuando me encuentro con gente de diferentes partes del mundo, siempre recuerdo que todos somos básicamente iguales: todos somos seres humanos. Posiblemente vistamos ropas diferentes, nuestra piel sea de color diferente o hablemos distintos idiomas. Pero eso es superficial; en lo básico, somos seres humanos semejantes y esto es lo que nos vincula los unos a los otros. Además, es lo que hace posible que nos entendamos y que desarrollemos amistad e intimidad.
Puesto que todos compartimos este pequeño planeta, tenemos que aprender a vivir en armonía y paz entre nosotros y con la naturaleza. Esto no es solamente un sueño, sino una necesidad. Porque si cada uno de nosotros buscamos egoístamente sólo lo que creemos que nos interesa, sin preocuparnos de las necesidades de los demás, acabaremos no sólo haciendo daño a los demás, sino también a nosotros mismos.
Este hecho se ha visto claramente a lo largo de este siglo. Sabemos que hacer la guerra nuclear hoy, por ejemplo, sería una forma de suicidio; o que contaminar la atmósfera o el océano para conseguir un beneficio a corto plazo, sería destruir la base misma de nuestra supervivencia. Puesto que los individuos y las naciones están volviéndose cada vez más interdependientes, no tenemos más remedio que desarrollar lo que yo llamo un sentido de responsabilidad universal.
En la actualidad, somos realmente una gran familia mundial. Lo que ocurre en una parte del mundo puede afectarnos a todos. Esto, por supuesto, no es solamente cierto para las cosas negativas, sino que es igualmente válido para los progresos positivos.
Pero la guerra o la paz, la destrucción o la protección de la naturaleza, la violación o el fenómeno de los derechos humanos y libertades democráticas, la pobreza o el bienestar material, la falta de valores espirituales y morales o su existencia y desarrollo y la ruptura o desarrollo del entendimiento humano, no son fenómenos aislados que puedan ser analizados y abordados independientemente. De hecho, están muy relacionados a todos los niveles y necesitan ser tratados con ese entendimiento.
La paz, en el sentido de ausencia de guerra, es de poco valor para alguien que se está muriendo de hambre o de frío. No eliminará el dolor de la tortura infligida a un prisionero de conciencia.
La paz sólo puede durar allí donde los derechos humanos se respetan, donde la gente está bien alimentada y donde los individuos y naciones son libres.
El progreso material es, por supuesto, importante para el avance humano. En Tíbet prestamos muy poca atención al desarrollo económico y tecnológico, y actualmente nos damos cuenta de que esto fue una equivocación. Al mismo tiempo, el desarrollo material sin un desarrollo espiritual puede causar también graves problemas. En algunos países se concede demasiada atención a las cosas externas y muy poca importancia al desarrollo interior. Creo que ambos son importantes y deben ser desarrollados conjuntamente para conseguir un buen equilibrio entre los dos.
Los tibetanos somos siempre considerados por los visitantes extranjeros como gente feliz y jovial. Esto forma parte de nuestro carácter nacional, arraigado en valores culturales y religiosos que acentúan la importancia de la paz mental conseguida por medio de generar amor y bondad hacia todos los seres vivos, humanos y animales. La clave es la paz interior: si se tiene paz interior, los problemas externos no afectarán al profundo sentido de paz y tranquilidad. En este estado mental se pueden afrontar las situaciones con razonamiento y tranquilidad, mientras se mantiene la felicidad interior. Esto es muy importante. Sin paz interior, por muy confortable que sea la vida material, aún se estará preocupado, molesto o triste por diferentes circunstancias."

Su Santidad el Decimocuarto Dalai Lama Tenzin Gyatso.
Oslo, Noruega, Diciembre de 1989.

miércoles, agosto 29, 2007



"Solo voy con mi pena, sola va mi condena"
Manu Chao


La ideología es falsa-conciencia, en el sentido de que es algo subjetivo y mutable, porque se transforma según las circunstancias: tiempo, espacio y sujeto. Pero la ideología es completamente real en la manera en que la vivimos:

La ideología para Althusser, representa en efecto la realidad –pero lo que representa es la manera en que yo ‘vivo’ mis relaciones con el conjunto de la sociedad... [1]

Si la ideología representa nuestras ideas, creencias y valores; está estrechamente ligada a nuestro mundo imaginario, y se ve representada en nuestra conducta y en cada mínima acción de nuestra rutina diaria; no podemos sino considerarla como algo real.

La ideología neoliberal ha programado y diseñado una realidad, donde sólo hay cabida para un tipo de persona egocéntrica e insolidaria, para seres humanos egoístas y violentos. En un mundo donde cada cual se preocupa sólo por su beneficio y bienestar individual, se genera una gran carga tanto de violencia pasiva como activa, porque estamos irrespetando y violentando constantemente al otro, utilizándolo sólo para el beneficio propio sin tomar en cuenta sus necesidades reales, de igual manera la otra persona también nos utiliza conforme a su deseo y voluntad. Esta recíproca “utilización” no nos conduce sino a la frustración y a la violencia, porque al no establecerse dentro de las relaciones personales y sociales, un acuerdo común, de valores e intereses, siempre una de las partes pierde, quedando excluida o a la voluntad y poder del otro, dejando de ser lo que es, o lo que quiere ser, para convertirse en la persona que quiere o le conviene al otro. La cultura individualista también produce seres humanos poco tolerantes, hecho que puede conducir a conductas racistas y xenofóbicas, como clasistas y excluyentes. Pero una persona no es por naturaleza egoísta y violenta, se aprende a como ser egoísta y violento, pero también podemos aprender a como ser democráticos, solidarios y tolerantes. Pero si partimos de la idea de que el otro es un enemigo a vencer, pues el panorama político, económico, social y cultural, se nos vuelve bastante desesperanzador, porque en una lucha de todos contra todos, el odio, la violencia y la muerte son los ganadores y la humanidad la gran derrotada. Pero si lo que nos importa en verdad, es la vida, el amor, la paz y el ser humano en general, y su supervivencia, tenemos que crear otra forma de concebirnos a nosotros mismos, a los otros y al mundo al cual queremos pertenecer que difiera de la ideología neoliberal o que por lo menos la transcienda, para lograr mejorarla.

lunes, mayo 07, 2007

"-Hay que admitir que no hay nada más fácil que tomar las cosas como son"

(Diálogo de la película: Dos o tres cosas que sé de ella de
Jean Luc Godard, 1967)

Esta frase que también puede ser interpretada como -no hay nada más fácil que aceptar las cosas como nos las muestran- dicha por la protagonista (Juliette Jason) del film Dos o tres cosas que sé de ella, además de cuestionar la relación del sujeto con su sociedad, y el papel de éste dentro de la misma, nos dice también que aprendemos a “conocer” la realidad, de una determinada forma, aprendemos desde muy niños, a aceptar una manera de captar y apreciar lo que nos rodea. Dicha manera de apreciar la realidad, se naturaliza y establece de tal modo, que nos resulta imposible comprender algo, sin utilizar este modelo de entender las cosas. En otras palabras, estamos socialmente acostumbrados a “ver”, aquello que se nos ha enseñado a ver o que hemos aprendido a ver. Aquí estaría el papel de los aparatos ideológicos del estado, como moldeadores de la personalidad de los sujetos, y creadores de ideologías. El canal de la ideología es el sujeto, la ideología tiene a través del sujeto su existencia material (Althusser).
Por supuesto que si somos personas que gozamos de una vida digna dentro de "nuestra" sociedad capitalista, entendiendo por vida digna, el disfrute y ejercicio pleno de nuestros derechos humanos, civiles y culturales, y que además disfrutamos de una buena calidad de vida, entendiendo por ésta, las posibilidades reales de desarrollar nuestras capacidades y de llevar a cabo acciones a favor de nuestro bien y del bienestar común, es lógico que aceptemos la realidad tal cual nos la presentan. Pero si dentro de esta misma sociedad capitalista, carecemos de una vida digna y de una buena calidad de vida, como ocurre con un “niño de la calle”, al cual se le niega y violenta cada día sus derechos humanos, civiles y culturales, la realidad no puede ser tan simple, como algunos grupos y personas pretenden que sea:

"-Eso fue en 1992, el muchacho tenía como 10 años y estaba atado a un árbol. La policía descubrió que lo mató un hombre apodado “El Chorizo” porque el niño no le entregó unas correas que se había robado en un local de Chacaíto. El menor y otros niños de la calle robaban para el “Chorizo” y estaban obligados a entregarlo todo a cambio de unas pocas monedas que recibían todas las noches. Si no lo hacían, les esperaba la muerte-."



La ideología es falsa-conciencia, en el sentido de que es algo subjetivo y mutable, porque se transforma según las circunstancias: tiempo, espacio y sujeto. Pero la ideología es completamente real en la manera en que la vivimos:

La ideología para Althusser, representa en efecto la realidad –pero lo que representa es la manera en que yo ‘vivo’ mis relaciones con el conjunto de la sociedad... [1]

Si la ideología representa nuestras ideas, creencias y valores; está estrechamente ligada a nuestro mundo imaginario, y se ve representada en nuestra conducta y en cada mínima acción de nuestra rutina diaria; no podemos sino considerarla como algo real.

La ideología neoliberal ha programado y diseñado una realidad, donde sólo hay cabida para un tipo de persona egocéntrica e insolidaria, para seres humanos egoístas y violentos. En un mundo donde cada cual se preocupa sólo por su beneficio y bienestar individual, se genera una gran carga tanto de violencia pasiva como activa, porque estamos irrespetando y violentando constantemente al otro, utilizándolo sólo para el beneficio propio sin tomar en cuenta sus necesidades reales, de igual manera la otra persona también nos utiliza conforme a su deseo y voluntad. Esta recíproca “utilización” no nos conduce sino a la frustración y a la violencia, porque al no establecerse dentro de las relaciones personales y sociales, un acuerdo común, de valores e intereses, siempre una de las partes pierde, quedando excluida o a la voluntad y poder del otro, dejando de ser lo que es, o lo que quiere ser, para convertirse en la persona que quiere o le conviene al otro. La cultura individualista también produce seres humanos poco tolerantes, hecho que puede conducir a conductas racistas y xenofóbicas, como clasistas y excluyentes. Pero una persona no es por naturaleza egoísta y violenta, se aprende a como ser egoísta y violento, pero también podemos aprender a como ser democráticos, solidarios y tolerantes. Pero si partimos de la idea de que el otro es un enemigo a vencer, pues el panorama político, económico, social y cultural, se nos vuelve bastante desesperanzador, porque en una lucha de todos contra todos, el odio, la violencia y la muerte son los ganadores y la humanidad la gran derrotada. Pero si lo que nos importa en verdad, es la vida, el amor, la paz y el ser humano en general, y su supervivencia, tenemos que crear otra forma de concebirnos a nosotros mismos, a los otros y al mundo al cual queremos pertenecer que difiera de la ideología neoliberal o que por lo menos la transcienda, para lograr mejorarla:

"-Claro que hay discriminación. Sobre todo en el empleo. Estos chavales, de entrada, tienen menos formación. Pero incluso cuando un joven de origen magrebí con una licenciatura se presenta para un trabajo, su petición es colocada por detrás de las de los franceses, y esto sucede también para empleos menores como conductor de camión.
-Yo trabajo en una discoteca-, asegura el tercero, -sólo hay dos magrebíes entre más de un centenar de trabajadores-. Es que los franceses son unos racistas y nos tienen aquí marginados-, dice otro del corrillo. -El alcalde puede venir aquí, al barrio, a participar en alguna fiesta que se celebre, pero no les gusta que nosotros vayamos al centro de Pau. Nos tratan fatal; aunque vayamos limpios y bien vestidos, no nos dejan ni entrar en las discotecas, no les gusta vernos. Y la policía nos ha llegado a cachear en plena calle incluso cuando íbamos acompañados de nuestra novia-."





[1] Eagleton, Terry: Ideología, Pág.40.

viernes, marzo 02, 2007

Democracia Cultural
Cuando pensamos en la palabra democracia, inmediatamente la relacionamos con conceptos como libertad e igualdad. Libertad de expresión y opinión de nuestras ideas políticas, e igualdad en nuestra condición de ciudadanos que compartimos los mismos deberes y derechos. Esto, por supuesto cuando pensamos en ella de una manera ideal y abstracta, cuando hacemos referencia a los valores y principios que la representan. Sin embargo, cuando hablamos de ésta, refiriéndonos a su práctica política, la democracia se hace muy sospechosa y criticable, se convierte en todo caso, en el menos malo de los regímenes políticos. Pero esta mala reputación que goza la democracia como sistema político, se corresponde con su modelo o concepción burguesa, que sólo la entiende y practica desde la idea de la distribución del poder y la elección de representantes, nos referimos por supuesto, a la Democracia Moderna o Democracia Representativa. Pero cuando la democracia se comprende y analiza, desde el punto de vista cultural, y hablamos de la participación igualitaria de los distintos grupos culturales, dentro de su escenario social (García Canclini, 1987), el término democracia adquiere una profunda y verdadera identificación con sus principios y valores fundamentales.
El aporte de esta concepción, de esta forma de abordar la democracia, está en su valoración de los valores y las manifestaciones culturales, considerando a la cultura como un factor de igual importancia que el político y el económico, dentro de la esfera pública. La palabra democracia, tal como lo señala su etimología (demos: pueblo, kratos: poder o gobierno ), significa “el gobierno del pueblo”, siendo así, no tiene ningún sentido una democracia donde el ciudadano común, no se sienta identificado, ni involucrado con ésta, y menos aún, cuando dicho ciudadano se encuentra impedido de acceder a dicho sistema político porque el mismo Estado le niega tal derecho, ya que este ciudadano no se encuentra respaldado por instituciones o instrumentos legales, que le representen culturalmente y, mucho menos que favorezcan su participación social:


...hace un siglo, Tocqueville alababa las maravillas
del sistema democrático estadounidense, enfatizando que, con la excepción de los
esclavos, los sirvientes y los pobres mantenidos por los sistemas municipales,
no había nadie en Estados Unidos que no pudiera ser elector y participar, si
bien de manera indirecta, en la formulación de las leyes. Lo que es interesante,
es que para Tocqueville excluir a las mujeres, los esclavos, los sirvientes y
los pobres de la asistencia social-en otras palabras, más de la mitad de la
población de Estados Unidos en aquel tiempo- no era una violación al ejercicio
de los derechos democráticos de los individuos.

Carlos Alberto Torres. (2001). Democracia, educación y multiculturalismo.

Es por esta razón, que el ejercicio de la ciudadanía, en las democracias de los actuales “Estados Globalizados” juega un papel fundamental, porque partiendo de organizaciones e instrumentos que consagren y legitimen nuestra condición de “ciudadanos multiculturales”(Torres, 2001), lograremos poner en práctica una verdadera Democracia Participativa, en la cual, podremos llevar a cabo nuestra participación sociocultural, defendiendo y respetando tanto nuestros derechos como deberes culturales (Canclini, 1987).
Actualmente, el Estado Venezolano, consagra la participación y la pluralidad cultural en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (2000), en su artículo No.100, del Capítulo VI, De los derechos culturales y educativos, consagrando a las culturas populares, bajo el principio de interculturalidad e igualdad de culturas. Está en cada uno de nosotros, como miembros de la sociedad, la construcción de las reglas y las normas del país y del mundo que queremos. Creemos en la posibilidad de lograr establecer una sociedad democrática, pluralista y multicultural. Donde cada persona o comunidad, pueda vivir conforme a su identidad cultural, expresándola libremente, respetando por supuesto los derechos culturales de los demás y cumpliendo con sus deberes. Este constituye el marco de una verdadera Democracia Participativa, en la que creemos y por la cual luchamos los ciudadanos venezolanos del siglo XXI, donde ningún grupo cultural que compone nuestra sociedad, se encuentre en situación de opresión y discriminación, con respecto al resto de la población.
BIBLIOGRAFÍA
García Canclini, N. (1987). Políticas culturales en América Latina. México: Grijalbo.
Torres, C. (2001). Democracia, educación y multiculturalismo. México: Siglo Veintiuno Editores.
Velázquez Jordana, J. (1998). Encuentros Filosóficos hacia el tercer milenio: Las paradojas de la democracia, (46), Caracas, Espacios Unión.
Venezuela. (2000). Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

lunes, noviembre 06, 2006

Reo Speedwagon Building The Bridge
TOLERANCIA II: Building The Bridge

Father to son, husband
to wife, brother to brother, black man to white,
living together, falling
apart looking for the common ground in every human heart, It all comes down to the
two of us, Yeah this is where we start


We are building the bridge, One small
stone at a time with a lot of love and some help from above from your heart to mine


There's a land of justice, cities filled with pride a mountain of hope,just
on the other side across a river of indifference, and a valley of despair,There's
a tower of courage, piercing through the air, I have a dream for our children, I want to take them there


And we are building the bridge, One small stone at a
time with a lot of love and some help from above from your heart to mine


As we seek out understanding, As we learn to forgive, When we open up our minds, When our
words are true and kind, We are building the bridge

Words & Music Kevin Cronin
©1996 Camp Cronin Music, all rights reserved

Letra de la canción "Building The Bridge" tomada de www.speedwagon.com

miércoles, octubre 25, 2006

TOLERANCIA:

"...desear cambiar y controlar a otro en
beneficio propio no es un acto de amor sino de violencia." (
Brenda Shoshanna, El zen y el arte de amar)

Ser tolerantes no es dejar que el otro haga lo que le dé la gana, ni que nos parezca bien todo lo que haga el otro. Tampoco se trata de ser frío e indiferente. Ser tolerantes es enfrentarse natural y abiertamente con la diferencia. Tolerar, no es evitar el conflicto, sino todo lo contrario, es lidiar constantemente con éste y luchar para llegar a un concilio, acuerdos, o al menos lograr una verdadera comunicación entre las partes divergentes o en conflicto. Al contrario de lo que se supone, la tolerancia tiene que ver más con decir NO!, que con decir sí. Porque si sedemos ante todos los deseos y la voluntad del otro, y siempre buscamos y procuramos complacerle aunque no estemos en muchos puntos de acuerdo con éste, nos estaremos convirtiendo en la persona que el otro quiere que seamos, sin darnos la oportunidad de ser quienes realmente somos, y de que la otra persona nos conozca como tal, y nosotros conocerle también en realidad a ella.

"La educación para la desobediencia surge como consecuencia de la pregunta que se hace desde la noviolencia al analizar las situaciones de dominio y opresión que se producen y han producido en la historia de la humanidad: ¿cómo es posible que un grupo minoritario de personas controle a toda la sociedad? La respuesta a la que se llega es sencillamente demoledora: sólo con la colaboración o complicidad de esa mayoría." (Xesús R. Jares. Educación para la paz. Su teoría y su práctica.)

Somos millones de mujeres, africanos, latinoamericanos, asiáticos, aborígenes, indígenas, afrodescendientes, musulmanes, gitanos, homosexuales, obreros, pobres, campesinos, discapacitados, etc., que hemos dicho NO! y que llevamos años y siglos de lucha, contra la opresión y los abusos de un sistema político-social, hecho a la medida del hombre blanco burgués, y que hoy día, podemos identificar con el nombre de neoliberalismo.

La historia occidental está plagada de guerras, de luchas mundiales y de violaciones a los derechos humanos y culturales, en favor del control, la dominación y opresión, de grupos humanos. El ejercicio de la ciudadanía constituyó en un principio, dentro de la sociedad occidental, un derecho exclusivo de la clase burguesa, la cual, estableció oficialmente sus códigos culturales para poder ejercer la “ciudadanía universal”. El pensamiento moderno ideó “un sujeto universal abstracto cuya capacidad de entender la realidad se media a priori por categorías cognoscitivas” (Torres, 2001), está concepción del “hombre” y de su realidad, excluyó de la esfera pública y de la historia de la cultura occidental, a numerosos sectores de la sociedad, dado que éstos últimos poseían otras cosmovisiones, diferentes a la realidad cartesiana. Ser un ciudadano y gozar de los derechos y beneficios que demanda tal condición, constituyó un privilegio exclusivo de las elites sociales hasta buena parte del siglo XX. Sólo en las últimas décadas del siglo pasado, el sujeto social logra romper con este modelo burgués o concepción burguesa del ejercicio de la ciudadanía, dándole cada vez más espacio e importancia al debate público sobre los derechos culturales y los derechos de “las minorías”.
Elba Poleo, La Cultura y la construcción de la Ciudadanía Democrática Multicultural

viernes, octubre 06, 2006

CULTURA II: ¿Qué es la tolerancia para ti?
Tolerancia:
Es un valor que supone el reconocimiento del otro. Saber que el otro existe, que tiene necesidades, formas de pensar, actuar, costumbres, que le son propias y que pueden ser tanto semejantes como diferentes a las mías. La tolerancia, además de reconocer la diferencia, la valora. Por muy diferente que sea una persona de mí, en cuanto a físico, cultura, religión o ideal político, ambos, somos ante todo seres humanos poseedores de unos derechos, como nos confiere dicha condición. La tolerancia exige una actitud de respeto hacia la otra persona y hacia la autonomía de la misma. Cada individuo tiene la plena libertad de escoger el modelo de vida que más le convenga o, a construir su personalidad, conforme a los principios, valores y normas que él considere necesarias para su bienestar, siempre y cuando, dicha decisión, no viole el mismo derecho que tienen los demás de decidir que hacer con sus vidas. “Cada uno tiene derecho a equivocarse sobre su vida; o a acertar; o a vivir una vida que otros consideren equivocada, pero que él considera acertada; siempre insisto en que esto no sea una fuente de agresión o de males para otras personas” (Fernando Savater).
A menudo pensamos que la manera en que aprendimos a desenvolvernos y actuar en la vida, es la manera correcta de ser y proceder en la vida para todos. Pero en realidad, no es que no exista un modo “correcto” de ser o de actuar, sino que existen miles de modos correctos de proceder y de ser, porque cada uno es único e irrepetible y tiene su propio criterio y voluntad para decidir sobre su camino en la vida. “La idea de un mundo uniformado, en el que todo el mundo comparte nuestros prejuicios, anima nuestro propio tipo de fútbol, tiene nuestros propios gustos gastronómicos, etc., eso es un sueño paranoico, no es una sociedad de libertades” (Fernando Savater).
Imagen tomada de www.conelpapa.com